(Testamento del Padre Vélaz).
Así comenzó Fe y Alegría
La audacia de atreverse
Aquella mañana soleada en el lejano camino del cerro, cerca de Gato Negro, lo que hoy conocemos como 23 de enero, en Caracas resonaba el bullicio de niños y niñas que, junto a sus padres, se acercaban a la humilde casa donada por Abraham y Patricia Reyes.
Los voluntarios de la UCAB, junto al Padre Velaz y gente de la comunidad, se sorprendieron al ver a tantos chamos y chamas con el deseo de aprender. Sin cuadernos y lápices; cien niños y setenta niñas se presentaron con ojos de ternura y un corazón vibrante de emoción. No había pupitres ni pizarras, así que los voluntarios comenzaron a reunir a los niños de todas las edades, los sentaron en el suelo, en el cemento crudo del piso, y tres muchachas de quince años, Diana, Carmen e Isabel serían las primeras maestras. Los fines de semana recibían clases de casticismo y refuerzo de los jóvenes universitarios.
Gracias a los voluntarios y la comunidad se obtuvieron una sillita o un banquito. Más tarde, encontraron algunos bancos hechos de cajones. Fue un momento verdaderamente hermoso, casi como una bendición de Dios. Las familias se acercaban, llenas de alegría, al saber que sus hijos tendrían la oportunidad de estudiar. Así comenzaron las clases el 5 de marzo de 1955 y se inicia la maravillosa aventura de Fe y Alegría, que en sus primeros años se expandió por toda Venezuela y hoy se encuentra presente en 22 países.
Directores de Fe y Alegría
Galería de Afiches
Conoce nuestros afiches históricos a lo largo del tiempo.





























